¡Qué bonita coreografía! Me encanta que trabajen el otoño con el cuerpo entero y no solo con dibujos. En casa notamos lo mismo: el ritmo entra mucho mejor cuando los niños se mueven, ya sea bailando o encadenando palabras al compás. Las hojas como percusión visual es una idea preciosa.
¡Qué bonita coreografía! Me encanta que trabajen el otoño con el cuerpo entero y no solo con dibujos. En casa notamos lo mismo: el ritmo entra mucho mejor cuando los niños se mueven, ya sea bailando o encadenando palabras al compás. Las hojas como percusión visual es una idea preciosa.
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