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miércoles, 25 de marzo de 2015

JOSÉ ANTONIO LABORDETA

José Antonio Labordeta fue canta-autor, escritor, político y licenciado en Filosofía y Letras.
ENLACE A CANCIONES ESCRITAS POR JOSÉ ANTONIO LABORDETA
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JOSÉ ANTONIO LABORDETA
 canta algunas de sus canciones más representativas sobre ARAGÓN.


ARAGÓN


Polvo, niebla, viento y sol
y donde hay agua, una huerta;
al norte, los Pirineos:
esta tierra es Aragón.

Al norte, los Pirineos
al sur, la sierra callada,
pasa el Ebro por el centro
con su soledad a la espalda.

Dicen que hay tierras al este
donde se trabaja y pagan...
Hacia el oeste el Moncayo
como un dios que ya no ampara.

Desde tiempos a esta parte,
vamos camino de nada,
vamos a ver como el Ebro
con su soledad se marcha.

Y con él van en compaña
las gentes de estas vaguadas,
de estos valles, de estas sierras,
de estas huertas arruinadas.

Polvo, niebla, viento y sol
y donde hay agua, una huerta;
al norte, los Pirineos:
esta tierra es Aragón.







MEDITACIONES DE SEVERINO

Arremójate la tripa
que ya viene la calor

que luego, en el mes de Agosto,
no suelta el agua ni Dios.

Evaristo el cuchillero
se ha comprado ahora un camión
y pasando el puente en Fraga
desde arriba lo midió.

Los hijos de la María
se han marchado a Nueva York;
uno trabaja de negro
otro de indio en un salón.

Marcelino y la Miguela
se han ido a la emigración;
ahora dicen "guntentajen"
"aufidersen", chulico.

De cien vecinos que éramos
ya solo quedamos dos;
Don Florencio, que es el amo
y un seguro servidor.

Don Florencio vive en Huesca
aquí solo quedo yo,
con una cabra méchales
una gaita y un tambor.

Un día cojo la cabra
la trompeta y el tambor
y me voy a Zaragoza
y que pregone el patrón.





LA VIEJA


Siempre te recuerdo vieja
sentada junto al hogar,
acariciando la lumbre,
la cadiera y el pozal.

La tristeza de tus ojos
de tanto mirar,
hijos que van hacia Francia
otros hacia la ciudad.
Miguel dice que va bueno
y parió la del Julián.
Tú te quedas con tus muertos
rezándoles sin parar,
pensando que en esta vida
sólo se puede llorar.

Siempre te recuerdo vieja
sentada frente al portal,
repasando antiguas mudas
que ya nadie se pondrá.

Al cierzo de los otoños
vas a buscar
palabras desde la Francia
o desde la ciudad.
Miguel cayó del andamio
y parió la del Julián.
Tú, tus mitos y tus penas
cubren barbecho y erial,
cubren los viejos olivos
con tu densa soledad.

Siempre te recuerdo vieja
zurciendo la eternidad
con tus palabras menudas
ocultando la verdad.

Miguel murió del andamio
y los chicos del Julián
al final de aquel verano
volvieron a la ciudad.
A ti te enterramos pobre,
como debía pasar,
al lado de tu marido,
tus padres y el sacristán,
que loco por las campanas
se desguazó ante el altar.

Siempre te recuerdo vieja
nunca te podré olvidar,
eternamente paciente,
sufriendo sin más ni más.

2 comentarios:

  1. ¡Me encanta Labordeta! Supo cantar a su tierra como ningún otro. Que tengas un buen día, Blanca. Un abrazo.

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